Soñaba con ser maestra, pero su padre la vendió porque no tenían para comer

«Mi padre me ha vendido porque no tenemos pan, ni arroz, ni harina. Me vendió a un anciano». Así describe, en muy pocas palabras, Parwana, de 9 años, cómo será su futuro: su padre la vendió porque la familia no tiene para comer.

Tras la salida de las tropas estadounidenses y de aliados de Afganistán en agosto pasado, los reportes de violaciones a los derechos humanos se multiplican en el país mientras Naciones Unidas habla ya de una de las mayores crisis humanitarias del mundo.

Una de las caras más terribles de esa crisis en un país que vive bajo el mandato de los talibanes, es la violación de los derechos de mujeres y niñas, muchas de los cuales terminan siendo vendidas por diferentes motivos.

Días atrás, la cadena británica BBC contaba la terrible historia de una bebé de apenas cinco meses que fue vendida por $500 porque su familia no tenía cómo paliar el hambre.

2,200 dólares por la niña

El hombre que quiere comprar a la pequeña dice que tiene 55 años. Durante años la familia de la niña ha vivido en un campo de desplazados afganos en la provincia de Badghis, al noroeste del país.

El reporte señala que la vida de la familia, ya diezmada económicamente, ha empeorado a niveles graves desde la llegada de los talibanes al poder. Es por eso que su padre ya vendió meses atrás a su otra hija de 12 años y ahora es el turno de Parwana.

«Día a día, aumenta el número de familias que venden a sus hijos… Falta de comida, falta de trabajo, las familias sienten que tienen que hacer esto», dijo a CNN un activista por los derechos humanos en esa provincia, Mohammad Naiem Nazem.

Qorban (el comprador) pagó por la niña el equivalente a 2,200 dólares: no fue solo efectivo, sino que la suma incluye animales y terreno. El dinero de la venta de Parwana solo servirá para mantener a la familia durante unos meses.

Soñaba con ser maestra

Parwana dijo que le preocupa que el hombre que la compre la golpee y la obligue a trabajar en su casa. Ella le contó a CNN que soñaba con convertirse en maestra y por eso quería seguir estudiando.

Pero Qorban dijo que no la compraba para un matrimonio, sino que él ya tiene una esposa que cuidará de la niña. «(Parwana) era barata, y su padre muy pobre y necesita dinero… Ella trabajará en mi casa. No la golpearé. La trataré como a un miembro de la familia. Seré amable».

Parwana opuso resistencia cuando se la llevaban pero fue arrastrada por el brazo por su comprador hasta un coche, que finalmente se marchó. Casar a niños menores de 15 años es ilegal en el país, pero la práctica es muy extendida, en especial en zonas rurales.

 

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