Belkis Cucalón: Diez años de oración y fe, recibiendo favores del Cristo de Esquipulas

Bajo el inclemente sol o fuertes lluvias, Belkis Isabel Cucalón Campos, una fiel devota del Cristo Negro de Esquipulas recorre descalza cada 15 de enero, las calles del municipio de Siuna hasta llegar al templo, para luego cargar de rodillas sobre sus hombros la antigua imagen de nuestro Señor Jesucristo, y dejarla en su altar, donde reposa el resto del año.

Para Belkis Isabel, el haber entregado su fe al Cristo Negro de Esquipulas le ha traído la satisfacción de ver retribuido su esfuerzo en lograr su propia casa, dejar su adicción al cigarrillo y recuperar a su hijo que sin saber estaba perdiendo, “mi devoción nació después de pasar por varias necesidades, entre ellas, la necesidad de tener mi propia casa, estaba joven, tenía mi hijo y necesitaba un hogar para vivir con él”, narró emocionada.

Aturdida por sus problemas escuchó a hablar de los infinitos milagros que la gente recibía del Cristo de Esquipulas, “me acerque a la señora Isolina McField conocida como “Cholina” (q.e.p.d.), quien fue durante su vida una fiel devota de Esquipulas y le pregunté qué hacer para acercarme a esa devoción y me dijo anda a la vela y la procesión y pídele por lo que queras, pero que sea con todo tu corazón”, recordó.

Inició una vida de bendiciones y de cambios

Durante la procesión al Señor de Esquipulas, Belkis (blusa roja) pagando promesas al Cristo Negro

Fue así que inició hace diez años a participar en la vela del Cristo de Esquipulas, y luego fue a la procesión, desde entonces, inició a ver manifestada su fe en los logros que en su vida ha venido teniendo, los mismos por lo que con fe y devoción pidió al Santo, “le prometí al Señor de Esquipulas, cargarlo año a año y a tratar de hacer cambios en mi vida y desde entonces mi vida ha cambiado en todos los sentidos, gracias a Dios logré tener mi terreno y mi casa que tanto anhelaba” contó emocionada.

Otro favor que Belkis Isabel recibió para bien de su vida, fue abandonar la adicción por el cigarrillo, “yo fumaba y lo hice durante 20 años, pero sentía que eso no estaba bien, que debía cambiar y oré diariamente y gracias a Dios lo logré al día de hoy he dejado por completo el vicio del cigarro”, manifestó llena de mucha alegría.

El favor recibido que más ha fortalecido su fe

En todos los diez años de devoción al Cristo de Esquipulas, para Belkis Isabel el favor que más ha fortalecido su fe es el cambio que ha tenido su hijo, “hay algo que ha marcado mi vida, es que hace varios años estaba perdiendo a mi hijo, por motivos de clases lo tuve que enviar a la capital a seguir con sus estudios, sin embargo, estando allá mi hijo no estudiaba y andaba en malos pasos y yo no lo sabía, él tenía una relación con una joven a la cual no podía dejar, mi preocupación creció cuando supe que él había tenidos problemas y que incluso había intentado quitarse la vida”, relató entre lágrimas.

Muy preocupada, Belkis, se dirigió a Managua a traer a su hijo, una vez que estaba aquí, los problemas seguían y sobre todo el comportamiento de su hijo en querer hacerse daño, “por esa razón acudí con mucha fe al Señor de Esquipulas y en esta ocasión mi hijo cambió muchísimo, no de una manera rápida, pero, si de una manera positiva, he tenido mucha fe, paciencia y esperanza, y gracias al amor de Dios, mi hijo ha tenido grandes cambios en su vida”, dijo conmocionada.

Una promesa para siempre

Belkis (camisa rosada) entrando a la iglesia cargando a la imagen

Ir a la vela y al recorrido de la imagen por las calles de Siuna, es una promesa que cumplirá hasta el último día de su vida, “he recibido muchos favores y siempre voy a pagar mi promesa de ir a la vela, aportar con lo poco que tengo y sobre todo ir a cargar la imagen durante el recorrido, no me gusta que me quiten la imagen, deseara cargarla yo sola, pero, es muy pesada”, expresó.

Durante los diez años Belkis Isabel ha cargado con la imagen con un solo objetivo, cumplir su compromiso o promesa hecha, “siento una inmensa felicidad, ir a la vela, a la procesión, entrar descalza e irlo a poner hasta el altar, eso me llena de profunda felicidad”, exaltó Cucalón.

Confió en Dios y amo la imagen del Cristo de Esquipulas

Con una plena confianza en Dios y con un profundo respeto hacia la imagen, Belkis nos deja algo muy claro, “para muchas personas, es simplemente un yeso, un pedazo de madera, sin embargo, para mi representa al Cristo de los milagros, a Dios que acompaña a su pueblo todos los días”, explicó.

“No hay nada más hermoso que confiar nuestros problemas en las manos de Dios, aunque para algunos nuestra manifestación de fe en el Cristo de Esquipulas, no signifique nada, para nosotros como promesantes, tiene un enorme significado”, aclaró.

Al final, Belkis Isabel, expresó que como persona, trata de cambiar día a día, viviendo con su compañero de vida Harold Montoya y su hijo, pero, además, instó a las personas que aún dudan de los milagros de Dios a través de la imagen, a que se acerquen y pidan de corazón, “les aseguro que, así como a mí les va a cambiar la vida de su familia”, finalizó con una sonrisa de satisfacción.

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